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¡Ayuda! ¡Mi niño no quiere hacer la tarea!


¡Saludos, padres y madres homeschoolers! Hoy vamos a hablar de un tema que puede resultar desafiante en el camino del aprendizaje en casa: cuando tu niño no quiere hacer la tarea. Sabemos que puede ser frustrante, pero existen estrategias basadas en estudios y la conducta de los niños que pueden ayudarte a motivarlos. ¡Vamos a ello!


Conexión emocional: Antes de abordar la tarea, asegúrate de conectarte emocionalmente con tu hijo. Este es un de los consejos que más comparto cuando hablo del homeschool y realmente hace la diferecia cuando lo implementamos. Tómate un momento para escuchar a tus hijos, comprender sus sentimientos y validar su experiencia. Esto fortalecerá la relación entre ustedes y creará un ambiente de confianza y apertura.


Intereses y autonomía: Permitir que tu hijo elija temas relacionados con la tarea puede aumentar su motivación. Averigua sus intereses y adapta las actividades para que estén alineadas con ellos. Bríndale opciones y fomenta su autonomía para que se sienta más comprometido con el proceso de aprendizaje. En la próxima entrada del blog estaré compartiendo cómo identificar los intereses de tus niños.


Aprendizaje basado en proyectos:

Los niños suelen estar más motivados cuando se les permite aprender de manera práctica y tangible. Mi hijo de 6 años, por ejemplo, le encantan los experimentos y constantemente me pide hacer uno. Yo aprovecho su interés y busco algún video acerca del tema que me ha pedido y aprendemos juntos. Diseña proyectos relacionados con la tarea que les permitan explorar, investigar y crear. Esto les brinda un sentido de propósito y los ayuda a conectar el aprendizaje con el mundo real.


Establecer expectativas claras:

Comunica de manera clara las expectativas sobre la tarea, pero también sé flexible. Asegúrate de que tu hijo entienda las metas y los pasos necesarios para completarla. A veces le damos una hoja de trabajo y esperamos que con una breve explicación el niño entienda lo que dbe hacer. Debemos ser claros y precisos. Por ejemplo: "Vamos a dedicar 20 minutos para practicar la escritura." Establece un horario y un entorno propicio para el trabajo, pero ten en cuenta que cada niño tiene su propio ritmo y estilo de aprendizaje.


Refuerzo positivo: Reconoce y celebra los esfuerzos y logros de tu hijo. Utiliza el refuerzo positivo, como el elogio y las recompensas no materiales, para motivarlo. Resalta su progreso y destaca las habilidades que ha adquirido. Esto refuerza su autoestima y lo anima a continuar esforzándose.



Flexibilidad y diversión:

Recuerda que el aprendizaje puede ocurrir en cualquier momento y lugar. Aprovecha los momentos cotidianos para hacer actividades educativas divertidas. Por ejemplo, cocinar juntos puede ser una oportunidad para practicar matemáticas y habilidades de lectura. La flexibilidad y el juego son ingredientes clave para mantener la motivación y el entusiasmo.


Comunicación y colaboración: Mantén una comunicación abierta y constante con tu hijo. Pregunta sobre sus intereses, inquietudes y dificultades. Trabaja en colaboración para encontrar soluciones y ajustar el enfoque según sea necesario. Escucha sus ideas y permítele participar en la toma de decisiones relacionadas con su aprendizaje.


Recuerda que cada niño es único y que el camino del aprendizaje puede tener altibajos. Sé paciente, mantén una actitud positiva y disfruta del viaje junto a tu hijo. A medida que creas un ambiente respetuoso y motivador, estarás sentando las bases para un amor duradero por el aprendizaje y un desarrollo integral.

Así que,¡ánimo! Juntos podemos superar cualquier obstáculo y convertir el aprendizaje en una experiencia gratificante y enriquecedora para toda la familia.


Un abrazo,



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